martes, 1 de mayo de 2012

Un país de 445.568 políticos

   445.568: ese es el número de políticos que tenemos en España, según un estudio elaborado para la Presidencia del Gobierno por tres asesores, lo que no deja de tener su lado sarcástico. Representa un 0'94% de la población, mientras que en Alemania es un 0'17%. Como tantas otras noticias que os transmite vuestro amigo el guachimán, esta no tiene desperdicio, así que os animo a pulsar el enlace, leer con atención, mirar bien la muy significativa tabla que incluye y sacar vuestras conclusiones.
   La verdad es que a veces me dan el trabajo hecho. Para hoy tenía pensado un dramático artículo que se iba a titular No es país para jóvenes, en el cual pensaba hacer una reflexión sobre ese 50'5% de menores de 25 años en paro, porcentaje en el que solo se nos aproxima Grecia (50'4%), lo cual debería alarmarnos. Este asunto da para poquísimas bromas ya desde los tiempos de la ficticia bonanza, en los que los menos dados a tirar cohetes veíamos que, aun con toda esa falsa prosperidad, la condición de joven era problemática, porque tenían muy amenazada esa independencia a la que todo ser humano aspira por demonios como la poca estabilidad laboral (el tiempo se ha encargado de demostrarnos ferozmente que así era), el canallesco precio de las viviendas y la funesta combinación entre los dos factores anteriores. Y ahora, mirad donde estamos: ese porcentaje del 50'5%, una juventud con un futuro negro que ve en la emigración su mayor esperanza, una reforma laboral que ya está dando sus primeros frutos podridos y unas administraciones cuyos inenarrables planes de ahorro, basados muy especialmente en el recorte de prestaciones sociales, tienen entre sus muchas consecuencias negativas la destrucción de empleo público, gran parte del cual beneficiaba a personas jóvenes, pues jóvenes son muchos de los interinos de la enseñanza o quienes ganan cualquier oposición, entre otros. Ya lo dije cuando enjuicié el pernicioso e inicuo ataque con que el Gobierno madrileño ha castigado este curso a la enseñanza pública: unos dirigentes que pretenden hacernos creer que el paro se combate cerrando el grifo de la contratación solo pueden ser o muy incompetentes o muy malvados: las estúpidas coartadas que han inventado para hacernos tragar estas pildoritas no se las creen ni sus más incondicionales. Y ya veis: tal y como pronostiqué allí, ese modelo aguirreño es el que ha cundido, así están los tiempos. Habrá que ver en los meses que vienen cómo salimos de este atolladero; naturalmente, la solución no podrá ser que unos se peguen la gran vida jugando al golf mientras a otros no los contratan ni de recogepelotas.
   Tenía algunas otras ideas, pero todas han sido barridas por esta noticia de hoy, porque va de manera muy directa al centro del problema, que no es otro que la clase política. Si habéis visitado el enlace, habréis visto datos tremendamente esclarecedores: esos 65.000 sindicalistas, esos 31.000 conseguidores de la patronal, esos 40.000 cargos de confianza, esos 131.000 políticos empleados en empresas públicas... ¿Para qué se necesitan? ¿A santo de qué los sindicalistas y los representantes de la patronal se pagan con fondos públicos? ¿Y los otros 171.000? ¿No apestan desde el Polo Norte a un PRI a la española, a ser los beneficiarios del reparto del pastel entre los afines políticos?
   Pero hay otras cifras quizás no tan gruesas, pero igualmente jugosas: 1.206 parlamentarios autonómicos (y no se da cuenta de presidentes y consejeros), el mayor inri de esa multiplicación de chollos y de buitres prescindibles hincándole el diente al dinero público que recibe el nombre de Estado de las Autonomías; 970 cargos de confianza en diputaciones (?); 940 políticos en embajadas autonómicas (!!!); 2.400 políticos en el INEM, que son sin duda los que deberían ir de cabeza al paro; 1.900 en entidades educativas, cifra que me hace pensar que la enseñanza, con estar muy mal, está mucho mejor de lo que podría estar; etc. etc. Y no perdamos de vista el hecho de que los sueldos de estas personas no deben de ser de miseria; de hecho, de algunos los conocemos muy bien.
   Concluyo: a un país como Alemania, que casi nos duplica en población y nos aventaja en muchas cosas importantes, lo triplicamos en número de políticos. ¿Alguien puede creer que tal sobreabundancia de políticos está ahí para resolver algo? Visto dónde estamos, parece claro que están ahí para pillar. Son los lacayos de los poderes económicos y se han constituido en casta explotadora de la riqueza nacional. No sobran médicos, profesores, administrativos, bomberos, jueces ni fiscales: sobran políticos, asesores y engendros como las comunidades autónomas o el Consejo de Estado. Esta casta que se ha adueñado del juguetito se ha convertido en un problema quizás insoluble; soy de los que están persuadidos de que un sistema sostenido en este estado de cosas es, sencillamente, inviable.     

19 comentarios:

  1. Hace dos días también vi la lista y los datos, y en un principio me dije que no podía ser verdad. Y toda esta gente tiene desde hace más de dos años la inmensa desfachatez de andar recortado prestaciones básicas, convirtiendo a los funcionarios en los chivos expiatorios de su incompetencia, mientras ellos no se reducen absolutamente nada y no se plantean desde luego tener la cola del paro como futuro. Y están inmersos todos. No hay ningún partido que haya tenido una migaja de poder que esté libre.
    Con la distancia que da el tiempo para comprender procesos históricos hace tiempo que vengo diciendo que estamos en la Restauración II, pero corregida y aumentada. De alguna manera lo que ciertos políticos hicieron y pactaron al principio de la Transición fue crear un nuevo bipartidismo, que tiene otro signo pero no menor corrupción en determinadas autonomías con los partidos nacionalistas, señores de horca y cuchillo en sus taifas. Uno de los partidos, el que ahora está en el poder, tardó en cuajar, el otro se pasó un tiempo en la oposición pero luego tuvo años de poder. En esta nueva Restauración no se necesitaba el burdo pucherazo de la otra: bastaba con una ley electoral que prima ese bipartidismo y a los nacionalistas y tira cientos de miles de votos a la basura. No se necesita encasillado: basta con que te pongan al principio de la lista cerrada. Y no necesitan caciques colaboradores que sobornen, premien con favores o amedrenten a la ciudadanía con el garrotazo: los caciques son ellos y todos sus amiguetes. Todo el sistema de Estado central, autonomías, ayuntamientos, diputaciones y demás ha servido para la gran cacicada en la que vivimos desde años.

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  2. En la línea de lo que dices, yo vengo desde hace tiempo manejando el concepto de régimen. Los ciclos políticos tienen su principio, su vigencia y su final. El régimen de Franco empieza (en lo referido a la totalidad del país) en 1939 y acaba en 1975 y cae por su ruina arrastrada durante los últimos años y por su imposible continuidad una vez muerto el dictador. Con esta analogía, el Estado de las Autonomías es otro régimen, aunque no nacido de un golpe de estado y una guerra, sino de un proceso de oposición a la dictadura y la posterior transición, y como régimen que es, también está expuesto a envejecimientos y disfunciones. Desde el año 1975 hasta hoy, han pasado 37 años, uno más de los que duró el franquismo y los hechos demuestran que el régime tiene grietas: las autonomías, el injusto sistema electoral, la corrupción política, la falta de justicia fiscal, la bunkerización de la clase política en su sistema de privilegios y, últimamente, hasta podemos poner en duda a la monarquía. Fíjate en alguna analogía más con los estertores del franquismo: habrás visto que he usado la palabra "bunkerización", ¿verdad? ¿Recuerdas cómo se llamaba a los sectores políticos más inmovilistas del franquismo? Justamente, se les conocía como el búnker, y el inmovilismo de la clase política actual, que pretende que todo siga igual a pesar de una crisis muy severa y de la incapacidad estructural del sistema para afrontarla, recuerda al de aquel búnker, en su ceguera para ver la realidad y en el hecho de que aquel inmovilismo, como este, procedía de la negativa a cambiar de una minoría de privilegiados. Termino: acerca de la cuestiuón de los nacionalismos, léete el artículo de Javier Cercas en el dominical de "El País" del día 29. Se titula "La izquierda conservadora".

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  3. Más que sistema inviable, porque existe, aunque no funcione, yo diría aberrante. Y creo que esto sólo se puede cambiar con una revolución del siglo XXI, preferiblemente no violenta, claro.
    En fin, Pablo, ¡lo que nos queda para acabar con el verdadero problema hispano!

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  4. Pepé, está claro que esto tendrá que acabarse o cambiar muy radicalmente, porque me temo que nos encontramos cada vez más en un sistema tiránico. ¿Se ha inventado en el siglo XXI la tiranía democrática o la democracia tiránica o como le queramos llamar? A lo mejor ya estaba inventado de antes, quién sabe, pero lo cierto es que lo de aquí se le está pareciendo mucho últimamente. Lo complicado del cambio va a ser el cómo; desde luego, los procedimientos violentos hay que rechazarlos de plano, pero me temo que los versallescos van a ser inútiles: habrá que rebelarse muy en serio.

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    1. La palabra búnker les cuadra perfectamente. Pero estos son un kúnker masificado con una red clientelista que abarca todos los rincones, de ahí que los compare al sistema caciquil de la Restauración aunque aquello era un juego de niños no muy hábiles frente a esta situación actual. Y sí este régimen ya lleva más tiempo de existencia que el de Franco, ya va para dos generaciones, con lo cual achacarle al Ancien Règime franquista los males de ahora ya no cuela, al menos no cuela a una parte de la ciudadanía, otra parte se sigue creyendo el cuento.
      Que la izquierda es conservadora, desde us mismos orígenes, pero ser conservador no es lo malo, porque puede y hay cosas que merecezca conservar, lo malo es que la izquierda puede ser tan reaccionaria como la derecha, que no solo la derecha tiene ese rasgo.
      Y yo a eso que le llamas tiranía democrática, porque de democrática tiene que ha utilizado el sistema democrático para convertirse en tiranos al menos por cuatro años, añado que a la "tentación totalitaria" no se resiste ningún sistema político.

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    2. Identificar lo de hoy con un sistema caciquil es un acierto pleno: mira las autonomías, ciertos partidos localistas, Cascos... Y en cuanto a la tentación totalitaria, lo que me aterra es que alguno de estos señores deje un día de leer la prensa deportiva, coja por un minuto algo más serio y se encuentre con esta frase de Oscar Wilde: "La única forma de librarme de la tentación es caer en ella."

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    3. Estoy contigo en que esto es una tiranía. Una tiranía que se ha ido ocultando con juegos de palabras y señuelos (véase lo que lleva pasando años en esta Comunidad de Madrid)y que ahora está enseñando sus carta al ver que nadie le pone verdadera resistencia. Lo veo todo mal (no porque me haya quitado las gafas de miope). Me temo que la abulia de la mayoría de la sociedad en los momentos importantes (porque hemos ido perdiendo nuestras oportunidades de dar un vuelco a las cosas) y la hartura de los que llevan viendo adónde nos encaminamos con esta gentuza inmoral que lleva las riendas para ahogarnos va a conducirnos al extremo: de no hacer nada a tomar la acción más tremenda. Vamos, lo de siempre, porque en este país no aprendemos nada.

      Sigo estando con Platón y Ortega: el gobierno para los intelectuales (los de verdad, no los que se lo llaman a sí mismos)y sin materialismos.

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    4. Yo también veo esto con inquietud, Patricia. O tragamos injusticias o se radicaliza la respuesta, es decir, más agitación y más dura y más huelgas. El propio Gobierno, cuando ha endurecido las sanciones por ejercer el derecho a manifestación, parece tenerlo claro. Nada de esto es deseable, pero aquí cada día te salen con un sapo nuevo: hoy, por distintos conductos, he hablado con amigos que me han contado ejemplos directos del deterioro de la sanidad. Los propios médicos están que trinan. Y con esas seguimos: subir el IVA, recortes, pagar en las autovías... Pero de tocar los privilegios de quienes los tienen, nada. Así no puede ser.

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  5. Es inaudito lo que ocurre en España con los políticos. Quizás sea eso por lo que no quieren adelgazar nuestro Estado Autonómico, porque entonces disminuiría el número de políticos necesarios.
    Y luego andan recortando migajas, en vez de entrar a saco en donde se gasta dinero a mogollón. Y eso es andar por las ramas o querer sanar a un enfermo terminal con un simple parche sor Virginia.

    Saludos cordiales

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  6. A mí hace tiempo que me parece muy claro, y tabién lo dice el artículo del que saco la noticia: los ayuntamientos y las autonomías son las oficinas de colocación de los partidos. Creo que las autonomías son superfluas, son el lastre inasumible del sistema.

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  7. ¿A nadie se le ha pasado por la cabeza que el supuesto estudio sea simplemente mentira y que se demuestre que no tenéis la más mínima capacidad de análisis para darse cuenta? Para defender la escuela pública hay que tener dos dedos de frente, informarse y no tragarse el primer bulo que os meten los becarios de Intereconomía.

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    1. Para anónimo:
      Ese estudio se presenta con unos datos y una firma. Podrá ser cierto, falso, exagerado o tímido en sus cifras, pero las adjunta. Yo, personalmente y a la vista de lo que hay, las encuentro creíbles. En cuanto a usted, ¿quién es? ¿Qué datos confirmables presenta? ¿Por qué se permite esas últimas líneas tan gratuitamente despectivas? ¿Tan listo es? Si tiene respuestas sensatas a estas preguntas, estaré encantado de leerlas, pero lo que sea dígalo con alguna identificación y en términos correctos o no será publicado.

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  8. Ese supuesto estudio no existe, es una tabla de Excel que un becario ha hecho y han colgado en un confidencial. Para saber de dónde sacan sus informaciones los confidenciales recomiendo el caso de El Confidencial y @masaenfurecida, bastante didáctico. Podría poner que son 10 millones y que lleve firma no hace que sea cierto. Lógicamente si uno quiere escuchar algo y se lo dice, lo encuentra creíble. Pero eso no quiere decir que lo sea. Un poquito de espíritu crítico no está de más.

    Pasando a las preguntas, ¿quién soy? Pues soy un señor que al leer el supuesto estudio al que no tenemos acceso, de tres supuestos asesores de Moncloa que nadie sabe quienes son, que saca los datos de "quién sabe dónde", comparándolo con otros países sin saber de dónde los ha sacado... pues soy un señor que sospecha. Un estudio se publica a ser posible en una publicación de prestigio, se dicen sus autores, se detallan las fuentes de datos y referencias...

    Para hablar de datos sólo hay que coger el primero que ofrece la cutre-tabla que han preparado en ese diario on-line, del que recomiendo consultar quiénes son sus columnistas. Dice que hay 650 diputados y senadores. Esto estaría muy bien si no fuera por el hecho de que la suma diputados y senadores es de... ¡616! Deben haber contado a los ujieres del Congreso como políticos.

    No es que yo sea demasiado listo, pero si un supuesto estudio que pretende cuantificar algo tan etéreo como el "número de políticos" al menos deberá dar datos exactos. Ya que un estudio que los cuantifique de un 75% de categorías terminadas en cero está extraño. Por ejemplo que se diga que hay 8000 cargos en mancomunidades o 40.000 contratados como cargos de confianza. Habrá 8105 o 40256, pero números tan redondos muestras que no hay fuente de los datos, sino que se hace a "ojímetro".

    Mención aparte merecen otros apartados, como los supuestos 131.000 políticos en empresas públicas e instituciones públicas. Uno puede encontrar muy creíble el dato, siempre y cuando no entre al INE a comprobar que la última EPAarroja 147.700 empleados en empresas e instituciones públicas. En consecuencia hasta los carteros serían políticos.

    Tampoco me extenderé más, pero no hay que dejar pasar que todo trabajador de las sedes patronales le cuentan como político pues si se estiman en 35.000 sus efectivos va a ser complicado que más de 31.000 sean políticos, empezando porque no lo son. O por ejemplo que se hable de una estimación de sindicalistas, los cuales tampoco son políticos, aunque no nos gusten los sindicalistas.

    En resumen, yo no sé si hay muchos o pocos políticos, si en Europa hay más o menos. De lo que sí que me estoy percatando es que la gente repite como loros lo primero que pone alguien en una web. Y tenemos al medio #15M, blogs defendiendo la educación pública o #nolesvotes repitiendo el mantra. Así que puede publicar o no este comentario porque vaya o no con una identificación. Eso no hará que algo que sea mentira por ser publicado con un nombre se convierta en verdad.

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    1. Sigue pareciéndome difícilmente comprensible que usted no se identifique, pero he de reconocer que maneja argumentos que no se pueden desoír. También a mí me pareció chocante que esta noticia (que me llegó a través de un correo de alguien próximo a CCOO) no se publicase en un medio de más difusión y/o prestigio, pero lo achaqué a que es el típico globo-sonda que muy a menudo lanzan los gobiernos para decir algo que les conviene (por lo que sea, y aquí las razones pueden ser espurias, lo reconozco) pero de lo cual no quieren hacerse del todo responsables. Esto no invalidaría la cuestión principal: el sobredimensionamiento de la clase política española, que está siendo muy perjudicial y que sigo pensando que no es descabellado aproximar a esos 445.000 políticos. Como ve, yo también redondeo aquí, cosa que me parece que no puede aducirse para descalificar un informe, como tampoco el hecho de que sea una hoja de Excel, a fin de cuentas las filtraciones funcionan como funcionan. También creo que debería usted ser más flexible al aplicar el concepto de "político"; por supuesto que ni los sindicalistas, ni los representantes de las patronales, ni los que han sido "agraciados" con empresas de esas de externalización de servicios o con puestos en ellas pueden considerarse en rigor políticos, pero están en la órbita de la política y de los sostenedores de un sistema político a los cuales ese sistema premia. Al sindicalista o al representante de la patronal, con una cómoda liberación, y en lo referido a las empresas(como usted, que se presenta como persona informada, sabrá muy bien) han sido en general el coladero para favorecer a las redes de amiguetes, compañeros de partido etc. y solo han servido para duplicar servicios y despilfarrar dinero público. En esta órbita estarían desde las conocidas redes clientelares que tan bien manejan los partidos nacionalistas al vaciado de la Administración que se ha hecho en Andalucía creando cientos de empresas paralelas, y tampoco son ajenas a ella asuntos de corrupción como el de los ERE o Gürtel. Y en cuanto a lo de los diputados y senadores, tal vez esa hoja Excel no sea muy precisa, pero no pasemos por alto que se deja en el tintero a presidentes, consejeros, etc. Sigo pensando que lo importante y veraz de la noticia no son los detalles, sino el fondo y la cifra desorbitada de políticos (en un sentido amplio de la palabra, entendida como gente que vive de y para el sistema, aunque empiece a darnos disgustos) que hay en España. Y le repito esto: no parece un disparate la cifra de 445.000. Algo me dice, incluso, que usted en el fondo tabién piensa que en nuestro país hay demasiada gente viviendo del cuento y que tienen mucho que ver con ciertas injustas medidas que se están tomando y que no sirven precisamente para mejorar.

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    2. Para discernir el sobredimensionamiento o no de algo, hay que conocer su magnitud y estudiarla. Usted lógicamente puede pensar que el número es de 445.000, de 4 millones o de 4 políticos. Pero eso no dejará de ser la realidad. Los informes se califican o descalifican por su veracidad. Y éste no es veraz porque ni sabemos que exista más que la nota en una web hablando de unos supuestos asesores a los que no podremos preguntar y con unas fuentes que no podamos consultar. Eso ya hace al informe falso. El concepto de "político" no se puede relajar: político es político. Ni se puede contar una persona con varios cargos como una por cargo. Es que la tabla Excel tiene que ser precisa, pues un informe es preciso. Lo importante en una información son los detalles. Los profesores como el resto de empleados públicos viven "del sistema" y no creo que dude aquí de su legitimidad para cobrar sus sueldos.

      Yo no sé si hay hay demasiada gente viviendo o no la hay, lo que sí sé es de dónde sale esta cifra, de que está deliberadamente manipulada para escandalizar y sé de dónde salen estos sesudos estudios. Se está reproduciendo por internet una mentira y eso sí que es importate. Saludos.

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  9. Es posible que la cifra sea aún mayor
    http://www.votoenblanco.com/Cuantos-politicos-hay-en-Espana-y-cuantos-sobran_a4637.html

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  10. Anónimo: ahora sí que ha patinado usted cuesta abajo. Primero, por su dogmático aferramiento a calificar de mentiras unos informes sin al fin y al cabo aportar pruebas; segundo, por la falta de flexibilidad dialéctica que demuestra: no es tan difícil entneder que esos paniaguados beneficiados directa e ilegítimamente de la política que le menciono en mi anterior comentario son con todo merecimiento miembros de la casta política, en su versión más parasitaria, corrupta, perjudicial e inadmisible; tercero: en ese disparate de sacar como presunto contraargumento a los profesores (podría haber puesto a los jubilados, por ejemplo, que también "viven del sistema"). Vuelve con esto a hacerse muy pertinente el dato de su identidad, ya que usted manipula el de mi oficio: ¿quién es usted? ¿Cuál es su oficio? ¿Oculta estos datos porque forma parte de los colectivos aludidos en el informe, es parte interesada y por eso reacciona de manera tan furibunda? Insisto, y más después de ver el enlace que aporta José Manuel Brea: la muy mejorable casta política española está sobredimensionada y es una parte sustancial de los problemas que ahora padecemos.

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    1. Si que el número de parlamentarios no cuadre, que los colectivos sean falsos o que los datos sean inflados. Las "pruebas" se pueden consultar en el INE, en el Boletín Estadístico de las AAPP, o simplemente sumando (cosa que parece costarle). El discurso "política KK" está muy bien, siempre que se base en algo cierto. Pero si cualquiera pone en una web cualquier estupidez, como cuadra con lo que piensa es válido. ¿Que el estudio dice que los carteros o los maquinistas de RENFE son políticos? Pues me lo creo porque lo dicen en El Aguijón. Este es el mejor ejemplo de los motivos por los que padecemos ciertos problemas y lo que hace tener la clase política actual. Si me dicen lo quiero escuchar entonces está bien, aunque sea mentira o me lleve a la ruúna.

      Las pruebas ya se las he dado, las cifras son falsas. Las ponga usted o las ponga el Sr. Brea. Que "los políticos" le parezcan mal me parece estupendo, eso no quiere decir que el famoso informe que cacarea sea cierto. Tercero, si nombro su oficio es porque sabía que la reacción furibunda iba a ser la suya. Pero no queda otra que un profesor y más si es de educación pública es parte del "sistema". Además reconocido por la mayoría de españoles como una "casta" aparte. Así que lo de hablar de su oficio estaba claro que le iba a molestar, aunque sea otra realidad. ¿Mi oficio? Probablemente más parecido al suyo de lo que imagine.

      A usted lo que sea verdad o mentira le da igual, si le dicen lo que quiere escuchar debe ser verdad. Pero vamos, que si usted quiere creer que soy Mariano Rajoy, estoy en Moncloa fastidiándole y es así feliz... pues adelante. Eso no quitará que haya escrito algo que es mentira sacado de un informe que es mentira y que cualquier si dedica un poco de tiempo comprueba que es mentira. La clase política española es bastante mejorable, algunos defensores de la educación pública también.

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  11. Una de las razones de que este estudio haya despertado interés es que de muchos colectivos de expoliadores del dinero público de los que habla no se ha dicho nunca cuántos son sus beneficiarios, cosa que además no sería fácil. ¿Cuántos son los que en España han ganado sueldos de lujo como asesores en todo tipo de entidades, desde ayuntamientos a ministerios? Le diré de pasada algo que alguien tan bien informado como usted no ignora: que la mayor parte eran unos sinvergüenzas, ignorantes y enchufados. ¿Cuántos son los que se han beneficiado de la creación de empresas paralelas a lo público, de puestos de trabajo en las mismas o de esa serie de organizaciones especializadas en la caza de ayudas y subvenciones dadas por los políticos a amiguetes de su propio partido que creaban las entidades "ad hoc"? Ahora me va a decir usted que las cifras de esta legión de parásitos las ha visto en el INE y en los boletines estadísticos, ¿verdad? Aquí está la gracia, todos estos datos no están ahí, sino que precisamente se han ocultado por la opacidad de los responsables de este expolio, resulta un poco patética esa seguridad que usted pretende aparentar, así que insisto: usted no ha demostrado que ese informe sea mentira (que podría serlo, aunque me temo que se aproxima mucho a la verdad), solo que no se lo cree y que está muy enojado conmigo por sacarlo en mi blog, con un empeño por su parte que, diga usted lo que diga, al que le retrata como furibundo es a usted, que ha entrado ya desde su primer comentario con unos humos que caían de lleno en la grosería, revíselo, no me cargue a mí con una falta de modales, una agresividad y una autosuficiencia que aquí solo ha demostrado usted. Resulta también un poco patética su insistencia en engolfarse en detalles secundarios para eludir el indiscutible asunto principal: que aquí sobran parásitos que están llevándose dinero (algunos, mucho) y provilegios mediante el tráfico de influencias políticas. ¿De dónde viene tanta estupidez y tanto veneno? No se preocupe, no necesito saber si es usted Mariano Rajoy o Lady Gaga, me trae bastante al pairo su identidad personal, solo necesitaba algún dato que aclarese un poco su encono, y ya me lo ha dado: usted es uno de esos que la tienen tomada con los profesores de la pública, e incluso llega a afirmar que la mayoría de los españoles nos reconocen como una "casta" aparte, dándonos una muestra de la veracidad y objetividad con que maneja los datos una vez que se decide a hacerlo. ¡Acabáramos, hombre, mujer o lo que sea! Usted es otro de los resentidos que a veces recalan por aquí, o quizás sea algún viejo conocido de los que alguna vez han salido escaldados. Me temo, pues, que lo que en realidad no me perdona es que señale en algunos artículos los privilegios que el Gobierno madrileño está dando a la concertada. Mire, si lo que le fastidia es eso, dígalo abiertamente y no lo disfrace en una supuesta defensa de la objetividad en la transmisión de datos, me da la impresión de que ya es usted mayorcito, hable claro.

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